TU MOMENTO

¿Te has planteado cómo te encuentras ahora, aquí, en este momento? ¿Has pensado qué puedes hacer para mejorarte, para mejorar tu presencia, tu vida, tu integridad?

Cada uno de nosotros tiene una consciencia propia, una consciencia que incluye y contempla a su esencia completa. No sólo su comprensión física 3D, no sólo su parte de la Matrix, sino también su esencia energética, sus cuerpos sutiles.

¿Conoces tus cuerpos sutiles, los reconoces como autoexistentes? Tu consciencia propia, personal, debe incluir en su realidad a esos cuerpos sutiles que también te forman pero que no se ven en esta tercera densidad que habitamos ahora.

¿Sabes que también habitas otras densidades superiores? cuarta, quinta, sexta, séptima densidad… Eres un ser holístico, que abarca todo, que es representado en todo, que permanece autoexistente de forma cuántica en infinitas realidades a la misma vez. Si consigues tomar consciencia de tu realidad holística y cuántica, entonces tienes mucho camino andado.

¿Cuál es tu momento actual entonces? Pregúntatelo seriamente, pues de tu respuesta va a depender tu estado de consciencia. Si tu respuesta es “no lo sé”, entonces tienes por delante un largo y complejo camino. En cambio si tu respuesta es “voy a reconocerlo ahora”, siendo igual en esencia que la primera respuesta, pues desconoces tu momento, implica una voluntad activa de autoconocimiento que causa un importante avance en el camino que te queda por recorrer. Todo es cuestión de voluntad y de consciencia.

¿Es tu momento concordante con el momento actual de esta Matrix? ¿Vibras de forma sincrónica con el momento cuántico de tu sociedad, de tus vecinos, de tu entorno? ¿Cómo es ahora, aquí, el momento abstracto de tu medioentorno, de tu medioambiente? Existen tantos grados como niveles de color, pero si estás ahora plenamente integrado con tu Matrix, significa que tu vibración-comprensión de la totalidad es muy semejante a la vibración-comprensión de tu Matrix comprendida. No es ni bueno ni malo, simplemente no vas a evolucionar tan rápido, pues tu avance estará supeditado al avance de la Matrix, mucho más complejo, mucho más denso, mucho más lento, que tu propio ser. En cambio, si no concuerdas con el momento de tu Matrix, si tu comprensión-vibración es diferente, generalmente superior por disonancia a la propia percibida de tu entorno, eso significa que tu ser, tu autoexsistencia ya transcurre por un camino de comprensión y experimentación claramente más avanzado que tu entorno inmediato. Es un signo de elevación, es un indicador de avance, de crecimiento, de comprensión, de uso intuitivo del conocimiento, de máxima experimentación, de actividad dirigida. ¿Por qué? Porque la Matrix tiene la única y compleja misión de provocarte, de ser el referente máximo de tu evolución en tu vida densa que experimentas en esta encarnación. La Matrix que habitas es una herramienta puesta por ti en este planeta para ser utilizada a voluntad con el objetivo de servirte para avanzar o retroceder en tu comprensión, en tu experimentación vital. Para que tu alma juegue y experimente con un infinito número de eventos dinámicos que se crean de forma autoexistente a tu alrededor constantemente. De ti va a depender reconocer cada uno de esos eventos o no. De ti va a depender aprovechar cada uno de esos eventos inertes para comprender, para comprenderte; para interpretar, e interpretarte; para juzgar, y juzgarte; para superar, y superarte; para comprender, y comprenderte, de nuevo; para corregir, y corregirte…

Lo natural en un momento de evolución consciente es no vibrar de forma completamente sincrónica con la Matrix autoexistente, pues ese punto de divergencia es lo que aporta el diferencial de crecimiento consciente. Meterse de lleno en la bañera cálida y espumosa de la Matrix es abandonar definitivamente el propio crecimiento consciente para dejarse llevar y pertenecer cómodamente al crecimiento inconsciente de la Matrix y todos sus avatares preprogramados por la Gran Mente, Consciencia Infinita, Universo, o Dios. Nada es malo, ni bueno. Es. Sin moral.

Tres es el número básico de la tríada de la creación (3, 6, 9). Y 3 es la base sobre la que debes construir tu conocimiento. Tienes 3 cuerpos principales, básicos, sobre los que se sustentan el resto. Tienes tu cuerpo físico. Tienes tu cuerpo emocional. Tienes tu cuerpo mental.

Tu momento actual está completamente en función del estado de salud de esa tríada básica y personal. Pregúntate qué tal cuidas tu cuerpo físico, pregúntatelo sin engaño. Pregúntate qué tal cuidas tu cuerpo emocional.Y pregúntate qué tal cuidas tu cuerpo mental.

Llegado a este punto no te puedes engañar, pues aunque frente al espejo plantees la mejor de tus palabras para este análisis, tú y yo sabemos que no son las palabras quienes tienen la verdad, sino los pensamientos, esa voz interior, y tú no te puedes autoengañar. Sería la manifestación de que no has comprendido nada, de que estás muy muy abajo, más todavía de lo que imaginas estar.

¿Es mi cuerpo físico fuente y ejemplo de salud y bienestar?
¿Son mis emociones sinónimo de equilibrio y majestuosa alegría, amor, compasión, ecuanimidad?
¿Son mis pensamientos una fuente de claridad y comprensión, de sinergia y reflexión activa?

Si tu respuesta a estas preguntas es un sí, indudable y completo sí, estás pues en el momento de crecimiento pleno. En cambio si tu respuesta a estas tres preguntas es no, tienes por delante mucho que reflexionar, que pensar, que hacer, que ver, que sentir, que entregar y recibir… No es ni bueno ni malo, sólo es.

Reconoce, pues, cuán existente es tu momento ahora, y reconocerás inmediatamente su esencia autoexistente, tu estado consciente, tu ser supremo. Y reconocerás de inmediato qué, cómo y por qué estás viviendo esto aquí y ahora. Se llama consciencia.

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